viernes, 16 de octubre de 2020


 Por: Laura Daniela López Barragán 


he querido representar en mi dibujo algunas de las cosas que caracterizan a los cronopios, y también algunos elementos que pertenecen a la lectura, tales como la alcachofa (el reloj), las flores y el amor del cronopio por la música. Le he dado una forma muy corpórea, y esto se debe a que siento que un cronopio es casi como una persona del común, quise hacer referencia a que el cronopio tiene una especie de sensibilidad ante la naturaleza, siento como si él fluyese con ella. 

Ahora bien, con su corporeidad he querido representar la despreocupación ante la vida que un cronopio tiene, también su similitud un poco con la actitud de un niño, que inmerso en sus actividades toma la vida con un poco más de relajo y disfrutando lo que hace (como los cronopios en la fábrica de mangueras).  

CRONOPIO Y FAMAS: CONSERVACIÓN DE LOS RECUERDOS

 

Cronopio sin famas.

Nicolás Pérez

Estos dibujos los relaciono bastante con este apartado de Cronopio(el primer dibujo) y Famas (el segundo dibujo), ya que los Cronopios son aquellos seres soñadores, desordenados, alegres, gritones...como yo, como mi familia.
Mientras tanto los Famas, ah famas, tan distintos, tan opuestos a los Cronopios. Por ello los relaciono con la dualidad que hay en el entorno social en que vivimos. los estratos, los gustos, nuestros entornos, nuestros hogares, todo eso habla por si solo, y como gracias eso somos Cronopio o famas.

Cronopio: conservación de los recuerdos

 

Sebastian Barbosa Montenegro

En virtud de conservación de los recuerdos de Cortázar, quise quemar todas las cartas que atesoraba: una mano salió del fuego, y quise escribir una continuación del texto de cronopios y famas.

Si lo que se quiere es embalsamar los recuerdos entonces déjalos celosamente guardados en la estantería de la biblioteca. Pero si es preciso ser como el cronopio, entonces hay que dejar que el recuerdo se libere del papel, que corra por la casa y te diga “no vayas a lastimarte” y te lastime. De todos modos, es mejor dejarlos libres: que el fuego reparador te encuentre y te olvide. Entonces dejando atrás la nociva costumbre de coleccionista propia de las famas.

Se tomarán las cartas porque antes se enviaban cartas se pondrán en un recipiente seguro, recuerda poner Piazzolla de fondo, no hace falta releer, pero a primera vista quedarán marcadas algunas palabras, recordaras el aprendiz de francés que te amó y pasarán imprecisas por tus ojos las palabras me yeux te cherbent, mon caer t`espere, tu es ma raison de sourire. Entonces sonreirás. Otras palabras más dolorosas es mejor pasarlas rápido al fuego. En la flama, su mano extendida desde el olvido (no vayas a tocarla) en la flama, la mejor manera de conservar los recuerdos. El recuerdo y la esperanza coleccionadas en polvo, serán el polvo mismo. 


Cronopio: El canto de los cronopios.

 



 Por Kimberly Buitrago Vargas



Cronopio; Terapia

 

Nicolle Gabriel Lancheros.

Me es curioso que el médico -el cronopio-  dé como cura unas flores. 

 Al enfermo le duelen cosas, pero me pregunto qué serán esas cosas y por qué es esa la medicina. Quizá voy más allá y deseo ver las flores con contenido de trasfondo. La relación entre doctor y flores, puede ser el plus que desvela la cura para quien no es capaz de verle por sí solo.  A veces el dolor nos consume porque no contemplamos con totalidad la posible medicina, se necesita de alguien más. En el microcuento, lo que para uno es la cura para otro es la enfermedad, eso me dejó atónita. Posiblemente es una analogía con lo que al cariño u/o amor respecta, usualmente podemos conocer la cura para el dolor de alguien más, y deseamos su bienestar teniendo en cuenta que dejamos de lado el propio, y es que nos reducimos a ser el enfermo por ver con sano al querido. Es algo que se reduce a un amargo placer.  

Flor y Cronopio.

 



David Castro Fajardo


En la representación de este microcuento, lo que se intenta ilustrar de modo sencillo y animado, es la secuencia de las reacciones llevadas a cabo por el cronopio ante la  impresión de una gran pequeña flor. La ficcionalización de este micro relato evoca el respeto y la admiración por las aparentes "nimiedades" de la naturaleza. Así mismo, cabe decir, que dicha representación fue posible, sólo en la medida que la imaginación quiso recrear no  manera de meramente contemplativa, sino de forma intromisoria,  la idea de sentir una flor, palparla, hacerla mover con el hálito y finalmente disfrutar de su aroma para descansar a la postre.

Cronopio: Trabajos de oficina

 

Juan Andrés Trujillo Rodriguez

Hice este retrato de mi profesora de química del colegio, porque se parece en cuanto a la personalidad de la secretaria. Ella es muy entregada a su trabajo, es ordenada, tiene parámetros claros y es estricta. Al leer el cronopio me recordó a ella, por lo que me volví a comunicar con ella y le pedí permiso de retratarla, de traer a mis recuerdos la enseñanza que me dio de su forma de ser profe; estricta y concentrada en sus cosas. De ella aprendí a ser una persona ordenada, una persona que se esfuerza por las cosas para que queden bien, en ese sentido aprendí a ponerme parámetros y objetivos que ahora en la universidad me han ayudado demasiado en cuestión académica.