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viernes, 7 de noviembre de 2025

Filminuto Autobiográfico Terminado de Gabito


https://www.youtube.com/watch?v=hb4WIKcCxfc

 Quinquenio 1: La canción.

Una toma continua en donde se me relaciono con mis familiares y diferentes elementos. Durante la toma se escuchará en todo momento la canción de "Corazón de Melón". Es aquí donde comprendo que soy amado. 

Quinquenio 2: El Lugar

Será una toma continua en donde estaré paseando y jugando con mi perro, con Blue, además se hace notorio como en este periodo mi relación con los animales cambia desde muy temprano en mi vida. 

Quinquenio 3: Un Objeto.

Una pequeña carta está sobre mi escritorio, el cual tiene un mensaje de mi mamá. Aquí muestro todos los esferos que tienen un gran valor que va más allá de lo material y que se puede relacionar con mi historia y personalidad. 

Quinquenio 4: Un Autor.

Estoy sentado y la camara me estará grabando de frente. Estoy inmerso en mi lectura; manipulo con cuidado el primer libro que me regaló el profesor que me introdujo a la filosofía. 

Quinquenio 5: Un Acontecimiento.

Me doy cuenta de que es mi familia quien siempre ha estado conmigo a pesar de todos los obstáculos que se han podido presentar, son ellas quienes me regalan los momentos más especiales de mi vida. 

martes, 4 de noviembre de 2025

Filminutos autobiográficos de Camilo Jojoa

 







Introducción

La introducción de este video es una pequeña canción que escribí mientras lo realizaba.

Quinquenio 1: 0 – 5

De cero a cinco años, este video condensa algunas conversaciones que he tenido a lo largo de mi vida con mi madre y otros familiares sobre mis primeros años. Esto se recoge a través del papel del narrador. Por otro lado, en el video aparecen imágenes tomadas de internet y algunas fotografías correspondientes a esta etapa. A pesar de que no tengo muchos recuerdos de esos años, se logra construir el hilo narrativo de este quinquenio gracias al testimonio de otros sobre mi vida en ese tiempo.

Objeto simbólico: las fotografías.

 

Quinquenio 2: 5 – 10

De cinco a diez años, el video se narra como una travesía que inicia desde el primer día de clases. Este suceso lo recuerdo parcialmente, pero gracias al testimonio de mi madre pude organizar esta parte. Desde que ingreso al colegio, se introduce la imagen de un carné estudiantil (que, por cierto, es un dibujo que yo hice; no es muy bueno, pero es trabajo honesto). A lo largo de mi infancia tuve que pasar por varios colegios, por lo que nunca tuve un grupo de amigos estable. Conocí a muchas personas, y por eso decidí representar este quinquenio de esa manera.

Acontecimiento: el primer día de escuela.

Objeto simbólico: el carnet, que representa mi paso por diversas instituciones.

 

Quinquenio 3: 10 – 15

En este quinquenio continúa el paso por distintos colegios y lugares, ya que nos estábamos mudando constantemente. En esta etapa comencé a aficionarme al fútbol; casi en todos los lugares a los que iba conocía gente para jugar. Esto también derivó en que empezara a salir con más personas, no solo a jugar, sino a realizar otras actividades. Para representar esta parte, decidí utilizar la figura del narrador en voz en off, acompañada de imágenes relacionadas con el tema, tomadas de internet.

Acontecimiento: el fútbol o el microfútbol, que me permitió relacionarme fácilmente con otras personas.

Objeto simbólico: el hecho de comenzar a conocer a mucha más gente.

 

Quinquenio 4: 15 – 20

Este quinquenio tiene una gran carga simbólica, ya que al cumplir quince años la enfermedad de mi madre marcó profundamente mi vida. En esa época me gustaba salir, y ante esa situación quedé frente a mi propia libertad. Me dediqué a vagar por un tiempo: dejé el colegio y me enfoqué en otras cosas, hasta que, por causa del destino, terminé validando y entrando a la UPN.

Acontecimiento simbólico: la enfermedad de mi madre.

Objeto simbólico: el espejo roto.

 

Quinquenio 5: 20 – 24

En este quinquenio incluyo fotografías que he tomado a lo largo de los últimos cuatro años en la UPN. El hecho de haber ingresado a la universidad fue para mí un acontecimiento importante, algo que marcó mi vida y simboliza un nuevo comienzo. Por eso acompaño estas fotografías con una parte de la canción “Yo me levanto” de Morodo, que habla precisamente sobre volver a empezar.

Acontecimiento: el ingreso a la UPN.

Lugar: la UPN



miércoles, 29 de octubre de 2025

UN CRONOPIO SIN FAMA (y sin nombre)

 


UN CRONOPIO SIN FAMA 

(y sin nombre)

Para un viaje hay que siempre recordar el punto de partida, éste constituye una vida, un nombramiento a lo que ha sido. Lo que se verá a continuación no es más que lo que ve el que es visto, el agujero que en forma de ojo vuelve la mirada. Así, esto será no más que una mirada ajena a la vida de otros.

El lugar


Tierras frías y brumosas que despiertan 
cada vez temprano, 
los sonidos al unísono la hacen imposible de ignorar. 
El cómo se deshace la lluvia en sus paredes, 
los charcos forman pequeñas lagunas. 
El sol oculto por la falda y la camisa de la montaña.
Si te atrevieras a maldecirle, 
seguro la mala suerte te enviste. 
Mística y solitaria noche, 
una lucecilla aparece a lo lejos.

El acontecimiento




La vida se deshace y da tumbos, 
condena
lo que no se dijo
la muerte que se lo llevó
¿ahora quién habla?
Hay dolor,
desaparición. 
Una amistad ausente
profunda soledad
profundo desprecio
sin camino
sin rumbo
¿y la madre?
¿y el padre?


La palabra




ser desconocido y desconocer,
hablar un idioma en par
consuelo a la hora del sueño 
un discurso interminable,
por siempre reformado. 
¿Serán las palabras el olvido?
¿Serán tus palabras el silencio 
de este gran crujido? 
La carta
emanadora de palabras 
prósperos encuentros
y fútiles esperanzas.



M.C.Méndez

lunes, 27 de octubre de 2025

Filminuto Autobiográfico de Gabito

 


Toma continua en donde me remonto a mis cinco años. Allí me relaciono con mis familiares y diferentes elementos que invocan los tiempos pasados. Se escucha la canción de "Corazón de Melón" de Trini López, canción que en el pasado era escuchados por todos en mi hogar y nos acobijaba el corazón, nos hacía sentirnos siendo amados.


jueves, 10 de diciembre de 2020

Edwin Betancourt

 Extravío necesario

Era un viaje inesperado: sólo pasajes y generosidad, la generosidad propia de los poetas. Con maletas llenas de ilusiones perdidas, había que transitar en el Rojito urbano y llegar al terminal del malestar.

Ya una vez comprados los tiquetes sólo quedaba esperar, leyendo muertos ilustres mientras los restos de los descompuestos cuerpos viajantes devoraban basuras atómicas y astrales.

Rotundamente encorvado y con un cabello en creces, Betanko despedía en el baño del ómnibus Magdalena, arcoíris surcados por bebidas arcaicas que se pueden multiplicar y anís. Sus ligeras alitas lo mantenían estable mientras el líquido soporífero, multicolor y multiforme se derramaba sin clemencia. El color de su piel se mantenía rojo, encendido y llameante. El Rocanrol seguía disipando las penas y los dolores. Palabras rítmicas perturbaban los sueños de las sillas azules y manchadas. Pereira estaba cerca y el alcohol sólo la acercaba más.

   


viernes, 20 de noviembre de 2020

Biografía sonora de Laura Daniela López Barragán.





Primer quinquenio: cruz de marihuana 

https://www.youtube.com/watch?v=ARmufg6oWVM&ab_channel=CdAGroup

aunque sea algo extraño, esta es la canción que marcó mis primeros 5 años, y esto se debe a que en aquella época yo vivía con mi abuela en el campo, la finca queda en el Tolima, zona que por muchos años fue territorio de enfrentamiento entre la guerrilla, los paras y el ejército. para aquella época yo contaba con solo 5 años aproximadamente, y en un día cualquiera llegó la noticia de que habían matado a uno de mis tíos en estos enfrentamientos, mi abuela ese día sintió como se le rompía el corazón en pedazos, y desde aquel entonces no le gusta escuchar esta canción, porque le recuerda a mi tío, que cuando estaba en vida, decía de forma burlona y con unos traguitos en la cabeza, que esa canción era una de sus favoritas, por eso, en ese entonces cuando se escuchaba esa canción por algún lado, mi abuela de inmediato la quitaba, y en llanto se acordaba de mi tío, y yo junto a mi hermana intentábamos reconfortarla.


Segundo quinquenio: Naruto Opening 2 | Haruka Kanata


https://www.youtube.com/watch?v=SRn99oN1p_c&ab_channel=CrunchyrollDeutschland

Aunque no tenía ni idea de que significaba en español, a los 10 años yo escuchaba esta canción y sabía que era tiempo de ver Naruto. Esta canción me marcó demasiado, y esto se debe a que en esta época mi hermana y yo ya vivíamos en Bogotá y éramos fanáticas a ver Naruto (de hecho nos vimos todos los capítulos habidos y por haber), no había un día en el cual nos perdiéramos un capítulo, y aunque ella y yo no llevábamos siempre una buena relación, cuando de Naruto se trataba hasta compartíamos la silla del PC para verlo, además había algo fundamental, no podíamos iniciar a ver un capítulo sin antes esperar a que mi mamá llegara del trabajo, aquí entre nos y aunque ella nunca lo confiese, ella era más fanática que mi hermana y yo para ver Naruto. Así pues, tengo la bonita imagen de mi madre mi hermana y yo viendo capítulos de Naruto casi todos los días durante un par de años.


Tercer quinquenio:  Bob Marley - Is This Love

https://www.youtube.com/watch?v=CHekNnySAfM&ab_channel=ReggaeLife

¡Como olvidar el mal ingles que me mando con esta canción!, a mis quince años, de cumpleaños tuve una pequeña reunión en mi casa, ya que no quería una fiesta ni vestidos, fue una reunión con mi familia mas cercana y amigos, la temática de esta reunión fue reggae, ya que por ese entonces era la música que más escuchaba, todo estuvo muy tranqui, un par de polas, aguardienticos y de ñapa al finalizar todo como cumpleañera me tocó arreglar la casa de pies a cabeza, creo que es la hechura de oficio mas larga y tormentosa de mi vida.


Cuarto quinquenio: Foreigner - I Want To Know What Love Is

 https://www.youtube.com/watch?v=r3Pr1_v7hsw&ab_channel=RHINO

Es inevitable que en algún momento de nuestras vidas pensemos en el amor, por mi parte aunque tengo 19 es algo que suelo pensar con mucha frecuencia, he tenido desilusiones amorosas, de esas en las que uno siente que nunca jamás volverá a querer a alguien, pero tarde o temprano llega otra persona que cambia totalmente tu mundo, me es complicado entender que es todo esto del amor, y no solo a las personas, sino también a animales, por ejemplo mi gato (que lo considero como mi hijo)o a estudios y demás, esta canción está marcando esta época para mí, por el hecho de que es un momento en el cual me dejo guiar por mis sentimientos, y mas que eso intento comprender todo aquello que pasa a nivel anímico en mi vida y el cómo intentar sopesarlo.

jueves, 19 de noviembre de 2020

 

Biografía sonora de Nicolás Pérez.




A continuación les presentare mi quinquenio, pero antes de presentárselos quiero contextualizar, de ¿que es un quinquenio? Un quinquenio es una actividad que tiene que ver con las canciones que marcaron mi vida. Cada quinquenio tiene que ver con la canción más influyente en mi vida cada cinco años. Siendo así les presento mi:

Primer quinquenio:

https://www.youtube.com/watch?v=onBJmUPE1HI&list=PLFEdt124i4q2fX5J5C4HXs9F03BW4mhsX&index=9 

Está canción de Phil Collins en mi corta edad de 5 años fue muy importante, mi mamá me dice que se puede decir que fue mi canción favorita. El mensaje que tiene y el significado que tiene me marco para toda la vida, las palabras en ese entonces no se si tenían significado para mi, pero creo que así fue.


Segundo quinquenio 

https://www.youtube.com/watch?v=eVgpWsbZf8c ---- https://www.youtube.com/watch?v=N9yEJVN1R-Y

Mago de oz con su álbum finisterra y la cruz de santiago, satania, la danza del fuego entre otra fueron canciones muy importantes para mi vida. el mensaje de cada una de estas canciones puede decirse que me construyo mi persona. estas canciones se las debo a mi papá, gracias a él mi gusto musical es este, rock, metal, heavy metal. Creo que ese dicho de "mi mamá me dio la vida, pero el Rock y Metal le da sentido".   


Tercer quinquenio 

https://www.youtube.com/watch?v=Wm58sGEdgAw&list=PL6ogdCG3tAWiojLKseGLCgnT-oT2FlVUt&index=8  ---  https://www.youtube.com/watch?v=sdGrxMKKHbo&list=PL6ogdCG3tAWiojLKseGLCgnT-oT2FlVUt&index=9

METALLICA, la mejor banda del mundo (para mi), esta canción, este álbum, cada vez que la escucho me vuelvo loco de felicidad. La voz de James, como toca la batería Lars, el riff de Dave y Cliff, son sencillamente una proeza. KILL¨ EM ALL el mejor album de metallica, no hay nada mas que decir, este album me vuelve loco de éxtasis


Cuarto quinquenio 

https://www.youtube.com/watch?v=kvazBqAlx58

 Está canción de Paul Anka es una de mis favoritas porque alguien que amo demasiado me la dedico. No se, es hermosa, cálida y me la dedico ella... no hay nada más que decir para un acto que dice más que mil palabras. 

  


martes, 21 de julio de 2020

Autobiografía Ficcionada de Quarks Botton

Autobiografía Ficcionada de Quarks Botton Por: Daniel E. Perilla Méndez

 
 
 
Primer quinquenio: Brújula Mágica.  
 
 
Quark Botton nació una mañana como todas las mañanas, tibias y sonrientes. En un hospital como ningún otro hospital, frió y triste. De ese día no recuerda sino:
 
El color café oscuro de los ojos de aquellas enfermeras que corrían por los pasillos en una competencia de los 100 metros planos. 
 
 
El número de las placas de un carro sin ruedas blanco en el que estuvo a punto de ser intoxicado.
 
La mirada de un gato asustado que enfermo tosió ¡Ouhhj! ¡Ouhhj! ¡Ouhhj! A causa de la polución generada por una tostadora atascada.
 
El sabor a tierra mojada de una pared de patio trasero donde cuerdas de tender ropa contaban  algunas historias de países lejanos. 
 
El barco estancado en un cuarto cerrado en donde una capitana, armaba y desarmaba castillos de arena en el agua. De vez en cuando gritaba a algún marinero por no recoger la atarraya. 
 
La sensación vibrante de romper porcelanas en las tardes inquietas de una casa construida de retazos de tela arrugada.
 
El tono de un pez cantante de lujoso traje quien salió de gira sin llevar equipaje. Después se supo que vivió en una mansión sin estanque.
 
El teclado abandonado que se disputaba ese puesto honorifico con la guitarra, mientras una grabadora desfilaba por toda la casa acompañada de algunos casetes que a la moda andaban.
 
La pintura de un ogro extraño que muerde una mesa sin darse cuenta que es una mujer desnuda que lo está mirando.
 
El movimiento de unas sillas que juegan fútbol para ganarse alguna copa que no sea de vino amargo sino de chiches Dragus que traigan el tatuaje.
 
El entusiasmo de viajar a tan alta velocidad cada vez que se encendían los motores de una máquina de coser carreteras y botones.
 
La dirección de un castillo empedrado en el que a la entrada un dragón enojado acechaba. Y  una princesa esperaba ser rescatada para convertirse en la ama de casa de un plomero bigotón endeudado.  
 
 
El olor a granizo que inundaban las casas y la pólvora de noche buena que con gran estruendo explotaban.
 
 
Eso recuerda Quarks Botton de ese día,  mientras retrocede la cinta de un Betamax oxidado y recibe un mensaje en su Beeper recién comprado. 
 
Segundo quinquenio: Estadio de fútbol dentro de una casa
 


El patio de la casa es el lugar que más disfruta Quarks Botton pues es un lugar enorme, es tan grande que se dice que en los lugares más lejanos habitan toda clase de seres extraños, algunos cuentan que de esos lugares provienen esos pequeños seres que caminan solos por la noche robando algunos pensamientos que la gente cuelga en las ventanas, también se dice que en esos lugares lejanos hay algunos dinosaurios de madera y de plástico que utilizan zapatos.
 
Pero lo que más disfruta Quarks Botton de ese gran patio es el estadio de fútbol el cual tiene capacidad para recibir más de un millón de espectadores y en donde se han disputado los más prestigiosos torneos. Destacándose los torneos de invierno en donde el agua es el protagonista, pues llega a inundar todo el estadio lo cual hace de los encuentros mucho más disputados, y a lo lejos los árbitros que gritan ¡Para adentro que se está mojando!
 
También en este inmenso patio se llevaron a cabo reuniones familiares a las cuales Quarks Botton asistía llevando sus mejores trajes, como los overoles de jean que nunca desentonaban y alguna que otra gorra que le ocultaba de las miradas de algunos invitados no tan deseados, entre ellos las tías besuconas, los postes de alumbrado, las camillas rotas, los pajarracos desplumados.  
 
Tercer quinquenio: Comedor de cosas redondas y brillantes
 
 
Quarks Botton camina constantemente con su aparato que come cosas redondas y brillantes pues disfruta mucho de su compañía, es su mejor aliado tanto así que cada ocho días Quarks Botton emprende un largo viaje hacia el centro de una ciudad perdida en busca del alimento para mantener a su buen compañero.
 
Es una difícil travesía, inicialmente hay que recoger de los arboles camino a la escuela monedas de 100 que se cosechan cada día, seguido de esto se debe abordar los cajones de mirada ofensiva que transitan por las vías sin recoger abuelas o libros de poesía, finalmente se destapan puertas corredizas que llevan a las minas de cosas redondas y brillantes en donde trabajan duendecillos de cabellos largos y caras curtidas.
 
Cada cosa redonda y brillante después de ser digerida se almacena ordenadamente de la O a la F en un  estante que de vez en cuando camina para estirarse o relajarse mientras Quarks Botton camina a su escuela con su amigo sin preocuparse.
 
 Cuarto quinquenio: Ozzy
 
 
Ozzy es un personaje que conoció Quarks Botton  en una tienda de disfraces, un tipo intrépido y divertido. Muchas veces se le vio rondar las calles cuando el sol aún se encendía, otras veces se le vio volar sin paracaídas y mientras eso sucedía war pigs sacudía.
 
Ozzy come galletas y toma té en las tardes con sus tías pues es todo un caballero de familia. Y como todos los habitantes de esta ciudad  Ozzy barre su casa todos los días. Los fines de semana Ozzy asiste a la iglesia de Doña María a donde Quarks Botton no asiste desde que llovió para arriba, pues se dice que allí comen obleas sin arequipe o mermelada y del queso ni se diga.   
 
Ozzy vive en un castillo embrujado de ahí que tenga la terrible maña de no salir en verano y cuando sus amigos le preguntan del por qué no salir en verano señala que tiene miedo de salir bronceado. Algunas veces Ozzy toca el teclado y ameniza el espectáculo de un circo de leones enjaulados y piratas embriagados. La última vez que Quarks Botton escucho a Ozzy este le recomendó no creer en astrología ni en ratas de alcantarilla que con grandes discursos inventan mentiras y se regocijan.
 
Quinto quinquenio: Ola Quarks
 
 
 
Quarks Botton se levanta como es costumbre cuando oye a su gato maullar.  El sol se apodera del asfalto, la noche ha muerto y un nuevo día llegó.  Pero antes de salir de su sótano a caminar, Quarks Botton recoge y guarda lo que ha quedado impregnado en el techo y las paredes de un sueño fugaz.  
 
Un día de estos, Quarks Botton divagando en su pensar, cruzo y giro en la esquina de la barra de un alegre y despreocupado bar y dando un paso al frente termino en la costa de un espeso y agitado mar. Y mientras avista grandes aves de rapiña por el cielo surcar,  por una gran ola con dientes afilados fue arrastrado y devorado dentro de aquel oscuro mal. Hasta que Quarks Botton oyó a su gato maullar.
 
Otro día de repente Quarks Botton cabalgando sin ensillar por un largo sendero recorrió caminos sin mirar hacia atrás, algunos lo llevaron por lugares muy apartados de la ciudad pero de una belleza sin igual, ríos de aguas de cristal,   frondosos árboles sin fin que alcanzar, montañas desde donde se podía observar los gigantes fundirse en un beso sabor a sal.
 
Epitafio

 
Aquí yace Quarks Botton jugador incansable  del azar que por observar las estrellas a un acantilado fue a parar. Pero aquí también yacen algunas noches trasnochadas, algunas velas gastadas, algunas copas usadas, algunas risas calladas, algunas ciudades caminadas, algunos cigarros fumados, algunos libros marcados, algunas fotografías tomadas y algunas horas perdidas.
 
Recuérdenme como aquel que vivió y murió pensando que para triunfar hace falta levantar los ojos a las estrellas y mantener los pies firmes sobre la tierra...hasta que oyó a su gato maullar 💤💤💤
 


 
 
  
 
       
 
 
 
        
 

     

 


domingo, 19 de julio de 2020

Autobiografia brachnos militsos

Autobiografía ficcionalizada de Brachnos Militsos

Por: Camilo Cadena



1er quinquenio: Toma lo tuyo

https://www.youtube.com/watch?v=pT_vHzZWPco

Mis primeros cinco años de vida encierran juegos, sollozos, risas y peleas, y por supuesto el prescolar. En aquel sitio se escuchaba la canción “Sammy el heladero” una de las canciones que recuerdo con mayor nostalgia, me gusta el ritmo, sobre todo el del coro, además de los helados. Pero no todo fueron rondas infantiles, como ya lo había mencionado hubo peleas, muchas peleas, cabe preguntarse que tan violento puede llegar a ser un niño de cinco años, o mejor aún, si tiene algún tipo de conciencia sobre la violencia que ejerce, pero de lo que, si estoy seguro, es que los recuerdos traumáticos de esa violencia perviven en la memoria. Todo comenzó en la escuela o como me gusta llamarla ahora “sitio para el control del hiperactivismo en la niñez”; cuando uno imagina un salón de escuela en grado prescolar, se le viene a la cabeza gritos, niños corriendo, pintando, bailando, cantando, haciendo manualidades y también travesuras. Pero uno no se imagina la maldad de los niños, tal vez, porque se nos ha vendido la idea de inocencia e ingenuidad de los chiquillos, yo personalmente no recuerdo esa maldad en mí, pero a través de mi madre, según sus propias palabras, era un niño “terrible” no por feo o deforme, sino quizás, por ser atrevido e inquieto.

Pero ¿Cómo? ¿yo atrevido e inquieto? No son características que me definan hoy día, algo paso, algo me transformo, las causas pueden a ver sido muchas, pero nada como una dosis de cruda realidad para comprender que significa el respeto, a veces las palabras redundan, aburren, confunden, pero los hechos, los actos, en algunas ocasiones se convierten en el mejor maestro que se pueda tener en la vida, como dice Rubén Blades en una canción “maestra vida camara’ te da, te quita, te quita y te da”; y es que yo a las cinco años era el “chacho” del jardín, el mas parao’ el mas avión, el mejor, nadie podía conmigo, tal vez las profesoras me decían algo así como “respeta a los demás” “el respeto es un valor fundamental” y bla bla bla, pero nada de eso sirvió, hasta que claro, me avanzaron de curso, al más terrible, al más cansón, lo ascendieron, y la verdad no fue por inteligente, la razón fue que le pegaba y abusaba de mis compañeros hasta que se aburrieron de mí, se venía un nuevo reto, un nuevo curso, nuevos compañeros y nuevas experiencias.

Que épocas, ojala las volviera a vivir, volver a contemplar aquellas experiencias, como el primer beso debajo de la mesa, la comida repetitiva y agradable, me gustaría recordar las onces, las medias nueves, las medias tardes y las medias noches, épocas de coladas y galletas, de yogures y chocolatinas y también de una que otra fruta, como el banano espichado; pero la experiencia que mas recuerdo fue la primera caída de unas escaleras, aunque en realidad no me caí, sino que me empujaron, ¿Quién fue? No lo sé, no recuerdo ni su nombre, ni figura, tan solo se, que, en ese preciso momento, aprendí lo que significa el respeto y la importancia que tiene este para la supervivencia de mi persona y la convivencia en comunidad. Recuerdo todo, era una tarde soleada, una escalera que tenia una curva en la parte de arriba, baldosines negros con blanco, una puerta blanca, no habían barandas, las paredes eran de un color beige o similar, tal vez un verde claro; y hasta aquí llego el chacho, el atrevido, el inquieto, cuanto extraño estas cualidades hoy día, pero a cambio de esas, ahora me considero noble y respetuoso, cualidades que me pudieron a ver ahorrado muchos problemas en una sociedad tan violenta como la nuestra.

2do quinquenio: el que persevera alcanza



Me gusta el futbol, quizás porque es el deporte mas popular, tal vez porque fue lo primero que aprendí a jugar en el barrio, de pronto porque a los 7 años me percate de la sensación de perder por medio de un partido, pero lo que más recuerdo de mi practica con este deporte es el paso fugaz por una escuela, esta vez, enfocada al futbol. Mi tío, el universitario, y lo mas cercano de esos tiempos a una figura paterna, me acompaño a la primera clase, habían pasado algo así como 10 años en donde mi tío había vestido el uniforme de la escuela, me contaba que había sido muy talentoso, con grandes proyecciones hasta que… la historia de siempre, tuvo una lesión. Allí estaba yo, en el centro del campo, siendo presentado por mi tío al entrenador, se conocían de las épocas de los 70´s donde los jugadores de futbol jugaban con pantalonetas mucho más apretadas y estaban de moda las patillas y los peinados graciosos.

Pero bueno, en la época de mi debut estábamos en el 2003, el entrenamiento era los sábados y domingos entre las 7 de la mañana hasta medio día, mi división era la infantil, poco a poco fui desarrollando mis habilidades y jugando partidos contra otras escuelas, hasta que por una crisis económica de la familia no pude pagar la matricula, así que ese mes no puede asistir a la escuela, el siguiente tampoco, y al siguiente tampoco, paso algún tiempo considerable hasta que me hubiera podido reintegrar. Mis compañeros ya entrenaban entre semana, algunos fueron seleccionados para representar a la escuela en un torneo, y yo de nuevo retomando el ritmo de competencia; me gustaba jugar de lateral en las bandas, era bueno corriendo con el balón, aunque me faltaba mejorar en el control, tirar mejores centros y tener una mayor resistencia.

Comencé a desanimarme, ya no estaba mi tío para recordarme sus épocas gloriosas, a partir de ahora la motivación debía ser interna, pero mi motivación y alegría no estaba en el futbol real sino en el virtual. Después de un fuerte regaño por parte de mi entrenador por haber llegado tarde al entrenamiento, no volví a pisar la gramilla del estadio, no quise volver, Salía de mi casa con guayos, uniforme y bebidas hidratantes para la casa de la vecina, a jugar futbol, pero esta vez en máquinas, aunque no siempre jugaba futbol, algunas veces me la pasaba intentando sacar combos en juegos de peleas, o también jugaba carreras de automóviles, así pasaron varios fines de semana hasta que me descubrieron, la pregunta fue ¿Dónde estabas? La respuesta muy serena fue “en la escuela” ¿y porque no llevaste el uniforme? Confiado, revise la ropa que tenía debajo y efectivamente no me había puesto la pantaloneta ni la camisa, las había dejado encima de la cama. Esa fue de las primeras veces que me cogieron diciendo una mentira, no podía ocultar más la verdad, así que confesé que no había vuelto, cuando mi mama pregunto ¿Por qué? Respondí, Por qué me aburrí.

Pero ¿Por qué me aburrí si de verdad me gustaba jugar futbol? Podría hacer como los políticos de mi país, echarle la culpa a los demás, a la crisis económica, a la falta de vigilancia y acompañamiento, al regaño poco pedagógico de mi entrenador, pero en realidad creo que fue algo mas personal, una lucha consigo mismo, que libró aun hoy día, son las tensiones entre lo que llaman la zona de confort, la ley del mínimo esfuerzo y la disciplina, la constancia, tal vez en esos momentos no comprendía que aquellas escuelas además de ejercitar el cuerpo eran también escenarios para acondicionarnos ante la vida, en donde se enseña que todo logro requiere de un mínimo de esfuerzo, donde los frutos requieren de la constancia de regarlos todos los días, lo difícil no es hacerlo bien un día, lo difícil es hacerlo bien todos los días. Y para ello es necesaria la motivación y el compromiso. Y creo que a causa de esto hoy día no soy futbolista.

3er quinquenio: el vicio

La adolescencia es de las etapas más confusas y difíciles que puede haber en la vida, momento de apasionamientos, enamoramientos e intensidades, agradezco haber vivido en un barrio popular y no en un conjunto cerrado de propiedad horizontal como lo estoy haciendo ahora; de esta etapa de la vida tengo mayores recuerdos que de los anteriores quinquenios, sin embargo, es la ansiedad y la saciedad lo que mas recuerdo de esta época. Como a muchos hombres y mujeres de mi generación les paso, experimentamos la transición de lo tradicional y convencional a lo tecnológico e informativo, el rápido avance de la tecnología nos ha transformado como seres, ahora anhelamos tener los mejores productos electrónicos, los más avanzados, los más novedosos para vivir la realidad virtual, nos saciamos rápidamente de este contenido y volvemos al inicio de la ansiedad para experimentar algo nuevo. A mi me paso con mi primera adicción, los videojuegos, mi primera consola fue la play station 2, pero tuvo a haber pasado mucha agua debajo del puente para tenerla.  

Antes habían juegos como yermis, ponchados, y el famoso “rejito quemao´” pero el tiempo avanza y con ello las costumbres y por supuesto las maneras de divertirse, tal vez uno a los 11 años de edad esta muy grande para jugar estas cosas, de pronto el barrio cambio y ahora había mas desconfianza al salir a la calle, los mayores hablaban de vicios, de bandas, de muchachos de arriba para abajo, en fin, yo había nacido en aquel barrio, sea lo que fuera, la diversión ahora era en espacios cerrados, al frente de un televisor. Al principio la novedad era la play station 1 por supuesto antes había existido el poly station, pero no era lo mismo, aparecen títulos como crash bandicoot, pepsiman, metal gear sold, pro evolution soccer etc. Se requería de dinero para poder ir a salas de juegos, espaciosas, con rejas encerrando la consola y un letrero que decía “500 pesos por dejar caer el control”.

mis primeros actos punibles fue haberle quitado dinero a mi abuelita y a mi mama para ir a jugar videojuegos, mucho dolor pude haber causado a mi familia con estas acciones, muchas peleas y desconfianzas se cernieron a mi alrededor, todo por la ansiedad de ir a jugar y saciarme después de haber estado pegado a una silla por mas de tres horas, todo eso tuvo su límite algún día, el costo fue muy alto y fueron las lágrimas de mi mama, a raíz de aquello nunca volví a realizar estas acciones desagradables. Sin embargo, mi gusto por los videojuegos no había desaparecido, y aproveche una festividad cristiana, con fuertes nociones de consumismo, para pedirle a un niño que era dios, que intercediera ante la divina providencia para que tuviera la PlayStation 2, y efectivamente así paso, posteriormente, después de haberme portado divinamente, alcance la gloria, una consola personal, fueron muchas desveladas los primeros meses, hasta que con el paso de los años harte a la ansiedad y la llene de saciedad, pasaron muchos meses antes de volver a jugar, cayo en desuso, y al final la termine vendiendo para conseguir dinero y poder irme a viajar, hoy día la extraño, sus juegos emblemáticos como San Andreas, Bully, Def jam, Burnout, God of war, Need for speed, etc, me hacen falta.

 

4to quinquenio: las cuchas

La fortuna de tener familia es algo indescriptible no importa si esa familia está completa, en mi caso fue el hombre el que nunca estuvo, en cambio de eso tuve una persona a la que denominan “mama soltera” fenómeno común de este país, también estuvo mi abuelita que hacia las veces de papa porque era la que imponía normas y enunciaba los regaños. La convivencia nunca ha sido fácil en ninguna circunstancia, sin embargo, no podemos concebirnos sin el otro, sin una comunidad a donde pertenecer; durante un viaje largo que realicé al sur del continente comprendí que lo importante para sobrevivir es tener comida y un techo, el resto es ganancia, y la familia representa eso, un techo, un bienestar, una seguridad, tranquilidad. De seguro todos los hogares no son iguales, conozco algunos donde hay mucha violencia, sin ningún tipo de tranquilidad, a pesar de haber dinero para hacer mercado; por ello dar las gracias por la familia que tengo y que no escogí, no podría, expresar los adjetivos positivos para describirlas a ellas y también al destino que tiro los dados para que pudiera llegar a ser lo que soy.

Los sueños también se los debo a ellas, en particular a mi mama, la persona que más me inculca aquello de “ser alguien en la vida” la fortuna es temporal, los sueños son eternos, pero para alcanzarlos y hacerlos inmortales hay que enfocarse en el momento presente, en el instante, para perseguirlos y conseguirlos, es importante tener la tenacidad de la constancia, y como ya lo he dicho la motivación, sin desconocer que los sueños son propios, las alas prestadas, pero el viento es la fuerza, el norte, el horizonte y ella representa eso para mí, en mis ansias por volar hasta saciarme y empezar a descender para que finalmente mis restos descansen en algún lugar del mundo. Mis esfuerzos por volar no son tan solo los míos propios, son el esfuerzo de personas que vienen detrás mío, que me vienen alentando, gracias a ellos tengo los pies sobre tierra firme, mirando las estrellas con ganas de alcanzarlas, de unirme con el cosmos y volver a vivir la misma vida, con las mismas personas, y quizás otros sueños, en un ciclo interminable de regeneración de la vida.

5to quinquenio: la caída  

La bicicleta es un medio de transporte ideal, amigable con el ambiente, exigente con el cuerpo físico, además te obsequia la posibilidad de ver paisajes y reflexionar al aire libre, siempre he dicho que es preferible hacer una historia montando bici, a que se la cuenten a uno en algún medio masivo de transporte, montando bicicleta la reflexión es más libre, más contextual, mientras que en los buses hay mucha lamentación y absurdos, en fin, si fuera alcalde de alguna cuidad haría un casting alrededor de los actos que se presentan en dichos escenarios móviles. Pero que quede claro que apoyo la movilización en dos ruedas, con toda la protección y luces requeridas y necesarias.

Hay algo más que me gusta aparte de montar bici, eso es ingerir alcohol, aquella bebida milenaria que ha evolucionado a lo largo de la historia y ha desarrollado las mas diversas variedades y formas de hacerlo, existe de todos los precios, marcas y sabores, cada lugar del mundo tiene alguna bebida alcohólica representativa, la de mi país es el aguardiente, eso sí hay de todas las calidades y varia en grados de alcohol de acuerdo a la región donde se ingiera, particularmente no me gusta, sobre todo sus efectos guayaberos, prefiero el ron o la cachaza, tal vez, hasta el guarapo, todo depende de lo que haya en el fondo del bolsillo.

Pero mezclar, dos pasiones, dos gustos, dos habilidades no siempre es bueno, existen enemigos per se entre sí, binomios irreductibles, el agua y el aceite, el ángel y el demonio, la vida y la muerte, hay muchos ejemplos, pero mi evocación es a la mezcla del alcohol con el ciclismo, aunque se diga que los borrachos ahora son ciclistas, es mejor no andar en cicla borracho, o por lo menos con casco, o tan siquiera despacio, cuando menos acompañado. Ninguna de aquellas posibilidades estuvo presente en mi acontecimiento y esto tuvo sus consecuencias.

 Epitafio


 


Autobiografía ficcionalizada de Willy

Autobiografía ficcionalizada de Willy

Por: William Palacios

Ya sea que yo resulte ser el héroe de mi propia historia o esto le corresponda a alguien más, estas páginas no dirán mucho.

Primer quinquenio: lo importante.

  • No te parece un bello día.
  • Puede que sí, pero el día de hoy cumplí 5 años.
  • ¿Y no estás feliz por eso?
  • Sí lo estoy. Pero…
  • ¿Pero qué? ¿Te pasa algo?
  • ¿Por qué solo en los cumpleaños se reúne mi familia?
  • Porque es una situación especial. Cuando alguien que quieres mucho cumple años, lo mejor que puedes hacer es acompañarla.
  • Yo entiendo eso. Pero no era lo que quería decir. No importa. ¿Quieres jugar con mis digimones? También tengo a Gokú y a Vegeta.
  •  ¿Y a qué jugamos?
  • Yo los tiro desde el segundo piso de mi casa al primero, cojo una pita larga e intento subirlos yo estando arriba. ¡Es muy divertido!
  • Claro, pero te digo que soy muy bueno desde las alturas.
  • Pues claro -el niño sonríe-, eres muy alto.
  • ¿Y dónde están tus juguetes?
  • Los tengo en mi cama. Pero no los vayas a perder o a dañar. Mis primos siempre vienen y me dañan mis juguetes. Hoy casi me dañan mi moto.
  • No te preocupes, no me gusta dañar los juguetes de los demás.
  • Espero que sea verdad.
  • No sabía que también tenías a Broly y a Pan, ¿no vamos a jugar con ellos?
  • ¡No!
  • ¿Y por qué?
  • Porque ya mis primos los dañaron y no los quiero dañar más. A Broly le quitaron el pelo y a pan un pie. Ellos nunca cuidan las cosas.
  • Te entiendo. ¿Y cuantos digimones tienes?
  • Seis. ¿Te cuento cuáles son?
  • Sí, si quieres.
  • Mira este es… y este es… (La memoria no alcanza, el juego es lo importante, no sus pequeños detalles)
  • ¿Y quién te los regaló?
  • No sé, siempre han estado conmigo. Aún tengo la caja en la que venían. Vamos a jugar.
  • Listo, y ¿quién gana?
  • ¿Ganar? Supongo que el que coja más muñecos. Casi siempre juego solo.
  • Ok, ¿tiramos los juguetes desde arriba o los bajamos?
  • Desde arriba, es más divertido que caigan, a veces se ponen en lugares que son difíciles de coger. Una vez cayeron debajo de las escaleras dos, yo no bajé a moverlos sino que intenté desde arriba. Y ¿sabes qué pasó? ¡Los cogí a los dos a la vez! Es que soy muy bueno.
  • Entonces estoy en presencia de un experto.
  • Tal vez. Es que de verdad soy muy bueno.
  • Listo, vamos a jugar.
  • Sí, pero espera, se me olvidaba algo. Mi mamá, con ayuda de mis tíos, me dieron un casete. Me gusta escucharlo mientras juego. Es que cuentan historias muy raras, pero divertidas.
  • ¿Y qué historias son esas?
  • De animales, pero son animales que hablan. Hay gatos, hay un pato, hay ratones y hay una pobre viejecita. Ella no es un animal, aunque hace poco mi tío Yeison me dijo que nosotros somos animales. Yo no sé si creerle porque mi mamá me regaña cuando digo patas en vez de pies, y me dice que las patas son para los animales o las mesas. Entonces no sé.
  • ¿Y a quién le crees más?
  • Pues a ninguno. Le creo a Lisa. Ella dijo que una rosa seguiría oliendo a rico sin importar el nombre que le ponga. Yo digo pies cuando está mi mamá y patas cuando no. Es gracioso ver que todos me entienden.
  • Eso es muy cierto. Patas o pies, eso no importa, lo importante es que te entiendan. ¿Y dónde tienes el casete?
  • Mi mamá siempre lo guarda en un cajón de su mesita. Allá mis primos no lo dañan. ¿Me ayudas a bajar la grabadora? Es que está muy alta.
  • Claro, ¿y a dónde la ponemos?
  • En mi cama, allá la puedes conectar. Aquí pones el casete.
  • ¿Y luego le presiono este botón?
  • Sí, ¿Cómo sabías eso?
  • Alguien antes me dijo. Alguien a quien quiero mucho.
  • Tal vez tienes una igualita y por eso sabías.
  • Esa es una buena idea. El hombre sonríe.
  • Listo, todo está listo. Ahora sí vamos a jugar. Yo quiero tirar a Gokú y a Vegeta, ellos son muy fuertes y puede que tú no puedas tirarlos…

De fondo se escucha: 

Segundo quinquenio: la compañía y el paisaje.

  • ¿Ya descubriste si somos animales o no lo somos?
  • Mi madre siempre me dice que lo más cordial cuando uno se acerca a alguien es saludar. Buen día.
  • Perdón. Hola. Te vi y te reconocí de inmediato. Ya hecho lo que tu mamá nos dice, puedes responder a mi pregunta.
  • Ya ni recordaba que alguna vez me había preguntado eso. Es que ya tengo diez años. Ya son muchas cosas que recordar. Pero te puedo decir que sí somos animales. Nuestro nombre de animal es Homo Sapiens.
  • Me sorprendes, debiste aprender esto aquí, ¿cierto?
  • Mira que no, aquí en la biblioteca he aprendido mucho, pero eso no fue acá. Lo aprendí en la tele. Estaban dando un programa en el que explicaban de dónde venimos. En el programa decía que todos los animales van evolucionando, así como los digimones.
  • ¿Con que recuerdas ese día?
  • Obvio, aunque tengo ya muchas cosas que recordar, no podía olvidar ese día. Fuiste muy malo jugando. Apenas pudiste recoger dos muñecos.
  • Lo recuerdo como si fuera ayer. Fue un pésimo día para mí.
  • Lo bueno es que hoy no vamos a jugar nada, lo digo para que no tengas otro pésimo día. Además, aquí no se puede jugar. Cuando mi hermana Paola viene nos toca dejarla en la hemeroteca porque no me deja leer. Ella es muy inquieta.
  • ¿Paola? ¿Ella dónde está?
  •  En San Juan, está con Vivi y mi papá en la finca de mis abuelos.
  •  ¿Y tú por qué no estás allá? 
  •  Porque hoy era mi último día antes de entrar a vacaciones, y le dije a mi mamá que nos fuéramos hoy y ella me dijo que ya estaba muy tarde y que era mejor mañana. Yo me puse bravo y me vine para acá para ver si se me pasa el día rápido.
  •  ¿Y tu mamá te trajo?
  • No, nosotros vivimos aquí cerquita. Mi mamá solo me preguntó que si iba para la biblioteca. Yo le dije que sí. Casi siempre que me aburro en la casa vengo aquí.
  • ¿Y por qué tu papá y tus hermanas están en la finca de tus abuelos?
  • Porque mañana Paola cumple 4 años. Todos le dicen que ya está grande, pero eso es mentira. Aún es una niña.
  • ¿No te gusta que le digan que está grande?
  • No porque ella se lo cree y luego no querrá estar conmigo. Ella es muy divertida y me gusta jugar con ella. Además, son solo cuatro años. Mis abuelos tienen más de 50, eso si es estar grande.
  • Cuando Vivi cumpla los 4 años también le dirán eso. Los adultos le dicen eso a los niños para que ellos se emocionen por sus cumpleaños, no olvides que ese es el día en el que nacieron.
  • Sí, pero 4 años no son mucho.
  • ¿Y qué le dirás cuando tu hermana esté cerca de cumplir 18? ¿Ya dirás que está grande?
  • Puede que sí, pero para eso falta mucho.
  • Es cierto.
  • No puedo esperar irme a San Juan. Allá, en la finca de mis abuelos, hace mucho calor, pero uno se divierte mucho. Acompañamos a mi abuelo a ordeñar, cogemos los huevos de las gallinas, ayudamos a mi abuela a pelar maíz, bueno, Vivi no puede, ella se la pasa corriendo detrás de los pollitos.
  • Veo que te gusta ir allá.
  • Sí, además de estar con mis hermanas, mis papás y mis abuelos, me gusta ir porque allá siempre veo bonitos paisajes. Desde allá se puede ver el río Magdalena y algunos nevados. Mi papá me contó que cuando pasó lo de Armero, en la finca de mi abuelo cayó cenizas. ¡Qué miedo!
  • Por lo que me cuentas, de verdad te gusta ir allá.
  • Siempre me ha gustado. Allá todo es diferente: el aire se siente más caliente y rico. Casi no hay televisores, en algunas fincas incluso no hay baños. A uno le toca ir al campo. Hay muchos animales y el viento suena muy bonito. ¿Cómo no me va a gustar ir?
  • Como me gustaría ver todo lo que me dices y de la manera cómo lo ves.
  • Aquí en la biblioteca hay un libro sobre Colombia. Cuando hablan de Cundinamarca mencionan todos los municipios. Hay una foto que se supone la sacaron de San Juan. ¿La quieres ver?
  • Claro, me encantaría.
  • Ya te traigo el libro. Sé dónde está.
  • ¿Te ayudo en algo o solo espero acá?
  • ¿Me ayudarías a traerlo? Es que es un libro muy pesado.

Luego de encontrarlo, llevarlo a una mesa y buscar la foto, los dos contemplan maravillados la imagen:

Tercer quinquenio: dudas, más dudas y solo dudas.

  • Hace años que no te veía. Has crecido mucho. Ya debes estar cerca de los 16 años.
  • Sí, pero ¿quién es usted?
  • No me sorprende que no me recuerdes. Debes tener la cabeza en otro lado. La última vez que nos vimos nos entretuvimos con un libro sobre Colombia.
  • No lo recuerdo muy bien. Era cuando no me había dado cuenta de que la vida era una mierda.
  • Wow, apenas tienes 15 años para decir eso. Recuerdo también que ese día dijiste que tus abuelos sí eran grandes porque tenían más de 50 y tú apenas con 15 años crees saber que la vida es una mierda.
  • ¿Acaso no es así? Por lo que veo, ya has vivido lo suficiente como para que no te hayas dado cuenta de eso.
  • Pues sí, ya me di cuenta, pero no me pongo a quejarme y a decirlo a diestra y siniestra. A veces decir lo obvio, lo vuelve más obvio. Aunque creo que puedo adivinar porque estás así.
  • A que no. Por ahí dirás que son problemas de la adolescencia: eso es obvio. Debías escuchar lo que dices.
  • Hoy peleaste con Diana. No sabes muy bien porque fue. Estaban hablando de la relación que ella tiene con Dayron, le dijiste que no fuera tan boba y ahí comenzó todo.  
  • ¿Cómo putas sabes eso?
  • Si te digo, no me creerás. Por el momento diré que me lo dijo alguien cercano a los dos. Lo importante es que efectivamente es eso. Yo sé que lo que te voy a decir no lo entenderás aún, pero eso son pequeñeces. Esas peleas pasan todo el tiempo, y más entre personas que comparten mucho de su vida.
  • No quiero hablar con nadie. Siempre me dicen las mismas cosas: ‘ten paciencia, cuando los dos estén más tranquilos todo se solucionará. A mí esas palabras no me dicen nada.
  • Sabes que es lo peor, esas palabras las dirás en el futuro. Y se las dirás a muchas personas que quieres.
  • Espero que no sea así. Y tengo afán, quiero irme a casa.
  • No es cierto. No tienes afán y no quieres ir a tu casa. Si en el colegio sientes que no puedes ser sincero, en tu casa menos. Allá no hablas con tus papás y crees que tus hermanas no te entenderán.
  • Ya me estoy asuntando ¿cómo sabes todo eso?
  • Piensa en aquellas personas que sí saben eso, tal vez ahí está la respuesta de por qué sé todo esto.
  • ¿Diana te contó? Pero si apenas salimos hace poco del colegio. Ya sé, fue Florez. Pero yo confío mucho en él.
  • Si ves, te concentras en los detalles. A veces los detalles no dicen mucho. Lo importante es que no sabes cómo lidiar con esas dos situaciones. Te abrumas. Me dijiste que siempre te dicen las mismas cosas. Te prometo que, si haces las preguntas adecuadas, yo te diré cosas que nadie te ha dicho.
  • Si te soy sincero, de verdad no quiero hablar con nadie. Pero tampoco desaprovecharé la oportunidad. Solo te haré dos preguntas. ¿Trato hecho?
  • Dale, solo con una condición. Esa tula que llevas, no la tires. Será una gran compañía. Espero que la tengas cuando nos volvamos a ver.
  • No entiendo esa condición, pero la acepto.
  • Entonces, pregúntame.
  • Estoy entre la espada y la pared. Quiero decir muchas cosas, pero me he dado cuenta que muchas veces me ha traído problemas. ¿Sigo siendo sincero o es mejor callar en algunas situaciones?
  • La sinceridad es tanto para cobardes como para valientes. A nadie le gusta escuchar cosas que le duela, pero a todos nos gusta decir cosas que lastiman. Tú no estás alejado de esto. Claro que puedes cambiar esto, pero siempre habrá dolor. Ahora lo que tienes que hacer es saber lidiar con tu dolor y reconocer la condena que tenemos al ser seres de palabra y de silencios.
  • ¿Qué? No te entendí muy bien. ¿Sigo siendo sincero o no?
  • ¿Quieres solo que te diga sí o no? Eso es lo que muchos te dirán. Yo te prometí que te iba a responder con cosas que nadie te había dicho. Para mí, la pregunta no es si sigues siendo sincero o no, sino si realmente estás dispuesto a soportar tanto la carga de la sinceridad como la del silencio.
  • Definitivamente no te entiendo. Mejor dejemos las cosas así. Me voy.
  • Igual hiciste las dos preguntas. Eres un hombre de palabra. Te felicito.
  • Si tú lo dices. Adiós.
  • No olvides la condición: no pierdas esa tula, será una gran compañía.

Han pasado casi 10 años y esa tula sigue guardando conversaciones extrañas.

Cuarto quinquenio: amor canino

  • ¿Cómo se llama tu perro?
  • No he olvidado lo que me dijiste hace más de 5 años. Te anuncio que decidí estudiar filosofía. Aún no te entiendo muy bien, pero al menos me he acercado más tanto al dolor como a las palabras.
  • Sabía que ibas a tomar ese camino. Te debió ser difícil aceptarlo, pero no pudiste aguantar la tentación. El miedo a ser ignorante siempre te ha asustado más que tener una vida infeliz.
  • Pues mejor descripción no puedo hacer. Aunque no niego el carácter liberador que significa asumir a veces una postura estoica.
  • ‘Postura estoica’ ¿Qué palabras son esas? No puedo creer que seas la misma persona que hace un par de años me dijo que la vida era una mierda.
  • A mí también me sorprende. No hace mucho descubrí que a veces sufrimos porque lo queremos. Obviamente no conscientemente, pero tampoco hacemos mucho para percatarnos que no es tan grave como parece.
  • Has cambiado mucho, aunque tienes esa misma aura que tenías de niño. ¿Aún sigues diciendo pies cuando estás con tu mamá y pies cuando no?
  • Tengo que aceptar que sí. Siempre lo tengo que pensar dos veces cuando estoy hablando con mi mamá. Es muy gracioso cuando no lo pienso. Mi mamá ya no me corrige, pero me lanza una mirada desafiante.
  • Así es ella, el silencio es una de sus grandes virtudes.
  • Ah, por cierto. Se llama Coqui.
  • ¿Cuántos años tiene?
  • Tiene 8 años. Hablando de estoicismo, ese perro es uno de ellos. Parece que sabe muy bien qué está bajo su control y que no. Mejor compañía canina no pude haber tenido.
  • Eres muy afortunado de convivir así con él. De seguro los dos se necesitan.
  •  Yo sí necesito de él, pero no sé si él de mí. Pero eso no me importa: mi amor a él es un idilio. No necesito pedirle nada.
  • De seguro él de alguna manera te muestra cariño.
  • Sí, con indiferencia. Pero por eso me encanta.
  • Es una manera extraña de esperar cariño.
  • Entre humanos, sí. Pero entre un hombre y un perro, las cosas cambian. Hay enseñanzas que se aprenden en el silencio. Coqui es aquel que me ha enseñado en el silencio.

Ya no hubo más palabras, solo se escuchaban, esporádicamente, los ladridos de ese Beagle indiferente.

Quinto quinquenio: un mensajero divino.

  • Hola, esta vez llegué un año antes.
  • ¿Qué? ¿Por qué dices eso?
  • ¿No te habías dado cuenta que siempre aparezco en tu vida cada 5 años?
  • Oye, sí. Qué estúpido puedo llegar a ser a veces.
  • Eso es muy cierto.
  • ¿Y por qué esta vez no esperaste los 5 años?
  • Por capricho. Quería saber cómo te va con Gabriel.
  • Ese chinito sacó el mismo genio que Karol. Mamá e hijo condenados al mal genio.
  • Tú tampoco te quedas atrás. No niegues eso. Pero dime más de cómo te va con Gabriel.
  • Pues el nombre de él puede a describir brevemente lo que ha sido. Desde su nacimiento, ha sido el mensajero de dios. Gracias a él he accedido a emociones, pensamientos y preguntas que se acercan mucho a preocupaciones divinas. Antes de ser padre, vivía para mí, ahora me preocupo por la inmortalidad. Antes de ser padre, buscaba cosas que solo me agradaban a mí, ahora intento hallar resquicios de sabiduría. Antes de ser padre, deseaba vivir, ahora deseo convivir. Ya son dos años en esa travesía y desde que comenzó siento que he puesto en jaque a mi memoria. Ella intenta desesperadamente alejarse de algunos recuerdos para darle espacio a Gabriel, pero la obligo a desistir. Esos recuerdos no pueden ser olvidados, Gabriel debe conocer a su padre para que, si en un momento llega a usar su trompeta, lo haga anunciando que los muertos no han sido olvidados. Los recuerdos perecerán en ese llamado de memoria.
  • Te juro que esos recuerdos aún persisten en el…

Epitafio en vida: