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viernes, 7 de noviembre de 2025

Filminutos autobiográficos de Jacinto


 Quinquenio 1: 0-5

En este primer quinquenio quería hacer un recorrido de mis primeros años de vida con las fotografías que pude reunir en mi casa, aunque es una época de la cual no tengo recuerdos claros, las historias detrás de cada foto que fueron contadas por mi madre dan valor a cada imagen, así mismo considero que en ese momento ella hizo el papel de "autora" en mi vida.


Quinquenio 2: 5-10

Lastimosamente no encontre fotos de ese fragmento de mi vida, sin embargo quería plasmar en el filminuto uno de los lugares que considero un reflejo de mi identidad y de la narración he construido a través del tiempo de mi misma, asi esta habitación se convirtió en un lugar seguro en el cual puede ser auténtica y rodearme de mi propia historia.


Quinquenio 3: 10-15


En este fragmento se ven algunos cuadernos y libretas que he utilizado para plasmar pensamientos o dibujos (que a pesar de no ser muy lindos fueron importantes en su momento), una actividad frecuente en toda mi adolescencia, siempre me gusto dibujar, pintar o hacer manualidades, además también se puede observar un librito de firmas que se dio en mi fiesta de quince años, tiene mensajes valiosos de mi familia y amigos de ese momento.


Quinquenio 4: 15-17


En el último quinquenio me encargue de tomar fotos a el libro que marcó un antes y después en mi vida "Demian" de Hesse, un libro que se encargó de sacudirme y transformar mi forma de ver el mundo, además tiene un valor importante para mi, pues me lo regaló el profesor que me acercó a la filosofía por primera vez.


martes, 4 de noviembre de 2025

Filminutos autobiográficos de Camilo Jojoa

 







Introducción

La introducción de este video es una pequeña canción que escribí mientras lo realizaba.

Quinquenio 1: 0 – 5

De cero a cinco años, este video condensa algunas conversaciones que he tenido a lo largo de mi vida con mi madre y otros familiares sobre mis primeros años. Esto se recoge a través del papel del narrador. Por otro lado, en el video aparecen imágenes tomadas de internet y algunas fotografías correspondientes a esta etapa. A pesar de que no tengo muchos recuerdos de esos años, se logra construir el hilo narrativo de este quinquenio gracias al testimonio de otros sobre mi vida en ese tiempo.

Objeto simbólico: las fotografías.

 

Quinquenio 2: 5 – 10

De cinco a diez años, el video se narra como una travesía que inicia desde el primer día de clases. Este suceso lo recuerdo parcialmente, pero gracias al testimonio de mi madre pude organizar esta parte. Desde que ingreso al colegio, se introduce la imagen de un carné estudiantil (que, por cierto, es un dibujo que yo hice; no es muy bueno, pero es trabajo honesto). A lo largo de mi infancia tuve que pasar por varios colegios, por lo que nunca tuve un grupo de amigos estable. Conocí a muchas personas, y por eso decidí representar este quinquenio de esa manera.

Acontecimiento: el primer día de escuela.

Objeto simbólico: el carnet, que representa mi paso por diversas instituciones.

 

Quinquenio 3: 10 – 15

En este quinquenio continúa el paso por distintos colegios y lugares, ya que nos estábamos mudando constantemente. En esta etapa comencé a aficionarme al fútbol; casi en todos los lugares a los que iba conocía gente para jugar. Esto también derivó en que empezara a salir con más personas, no solo a jugar, sino a realizar otras actividades. Para representar esta parte, decidí utilizar la figura del narrador en voz en off, acompañada de imágenes relacionadas con el tema, tomadas de internet.

Acontecimiento: el fútbol o el microfútbol, que me permitió relacionarme fácilmente con otras personas.

Objeto simbólico: el hecho de comenzar a conocer a mucha más gente.

 

Quinquenio 4: 15 – 20

Este quinquenio tiene una gran carga simbólica, ya que al cumplir quince años la enfermedad de mi madre marcó profundamente mi vida. En esa época me gustaba salir, y ante esa situación quedé frente a mi propia libertad. Me dediqué a vagar por un tiempo: dejé el colegio y me enfoqué en otras cosas, hasta que, por causa del destino, terminé validando y entrando a la UPN.

Acontecimiento simbólico: la enfermedad de mi madre.

Objeto simbólico: el espejo roto.

 

Quinquenio 5: 20 – 24

En este quinquenio incluyo fotografías que he tomado a lo largo de los últimos cuatro años en la UPN. El hecho de haber ingresado a la universidad fue para mí un acontecimiento importante, algo que marcó mi vida y simboliza un nuevo comienzo. Por eso acompaño estas fotografías con una parte de la canción “Yo me levanto” de Morodo, que habla precisamente sobre volver a empezar.

Acontecimiento: el ingreso a la UPN.

Lugar: la UPN



jueves, 3 de diciembre de 2020

LAS ROSAS

Por Nicolás Pérez 


¿ A como estamos hoy?

Estamos todos los días mi amiga 

estamos todos los días mi amor


Nos queremos y vivimos

Vivimos y nos queremos


Y no sabemos lo que es la vida

y no sabemos lo que es le día

y no sabemos lo que es el amor


Solo se que que te amo

solo se que te ame 

solo se que te amare

y se también que nos amamos   


 


domingo, 19 de julio de 2020

Autobiografía Ficcionalizada de EL CUBO

Autobiografía ficcionalizada de EL CUBO
Laura Valentina Suárez
Autobiografía en 2 tiempos y mil canciones
La expectativa y la salsa, la muerte y el blues
Primer Quinquenio.
Strawberry Fields Forever. The Beatles
Mi papá me dejaba poner los discos que tenía de The Beatles porque sabía que me gustaban, me aprendí todas sus canciones, me parecían mágicos.
Nací hará hoy 20 años y 75 días, en un caluroso11 de mayo del 2000, en un hospital de Bogotá, ya el parto fue complicado, pero nada comparado con lo que se venía después. Mi padre se llama Carlos Julio Suarez y es Docente de tecnología, estudio Dibujo técnico y licenciatura en diseño industrial En la Universidad Pedagógica, un hombre tranquilo,  tolerante, profesor, inteligente amable y efusivo a ratos, Mi madre se llama Aurora Melo, ella es independiente, de carácter fuerte, como si de una novela se tratara, humilde e injusta, la menor de sus 8 hermanos Si bien la segunda, única mujer y más joven no fui las más consentida ni protegida, mi hermano, Su hijo, el gran varón, administrador público, mayor que yo, con una vida hecha como para tomarse una foto al lado. Mi nacimiento ni tan anhelado ni tan aborrecido sucedió a las 5 de la mañana. Los dos primeros años de mi vida debieron ser muy felices, pues no los recuerdo, rodeado de mi familia y empezando a descubrir el mundo que me rodeaba, o eso pensé porque no creo haberlo descubierto bien.
A los tres años llegue al jardín Talita Cumi, cerca de mi casa, justo al lado de la iglesia, siendo una etapa que recuerdo muy feliz, tranquila, no sé si en otros lugares me he sentido tan cómoda, nunca me destaqué en nada, pero aún todo conservaba su orden.
Recuerdo también las tardes jugando en el parque, no tengo la certeza de todo lo ocurrido en la época pero ya me sentía inquieta y difícil,  no recuerdo nunca en mi vida haber tenido amigos, aunque mis primos siempre estuvieron presentes por lo que nunca hubo un vacío.
Los recuerdos más relevantes de mi infancia son la casa de mi abuelita, mis primos y yo comiendo patilla en la mesa azul, siempre fui la más pequeña, las relaciones de poder eran marcadas y se manifestaban en peleas infantiles por la cuchara para raspar la olla del arroz, mi abuelita sacaba la correa que fue de mi difunto abuelito y nos pegaba o metía a la alberca, en medio de todo nada era violento, a veces encuentro en mis cosas viejas mis notas con mala ortografía diciéndole a Dios que les dijera a ellos que no me hicieran sentir mal, pero la equivocada soy yo, Dios no interfiere en mis asuntos personales y mucho menos de manera tan directa, ahí fui formando mi carácter y aprendiendo a defenderme sola, punto importante, pues mi vida estuvo definida por rasgos que se gestaron en aquella época, fea, pequeña, mocosa, despeinada y con las rodillas raspadas.
Segundo Quinquenio. La casa de mi abuelita

A eso de los siete años me recuerdo en la misma casa, en el piso rojo y encerado de mi abuelita, sola, jugando con los juguetes de Felipe (mi primo y mayor cómplice, de edad cercana a la mía) mientras mi hermano y primos mayores jugaban en el potrero cosas de grandes, con un saco de lana y un pantalón de pana, despeinada como siempre, mi papá en esa época ya pasaba días completos en la terraza, haciendo una cosa o la otra en madera, me enseño que todas las cosas que podía tener el mundo las hacía uno mismo.
Entre al mundo de la actuación en el 2008, exactamente cuándo tenía 8 años, en un grupo de teatro pequeño en el que tuve el papel de secretaria en la obra El Corregidor, ese año me fue muy bien, ya que era la primera presentación que hacía, al principio fue duro, pero me apasionaba el teatro, me hacía sentir que era buena en algo.
Tercer quinquenio, El teatro y su abandono. El trofeo
Trabaje en 4 obras teatrales durante 4 años más hasta el 2012, ese año quede nominada a mejor actriz de Cundinamarca y gane un festival en un municipio.
“y los actores eran cómo pródigos como reyes llenos de ambiciones ideales y de delirios fantásticos. Era una existencia por encima de las demás, entre cielo y tierra, en las tempestades, algo sublime. El resto de la gente estaba perdido, sin lugar preciso, y como si no existiera”

En el 2013 recibí el papel de soldado en la obra de teatro El cielo está Hecho un infierno, y fue el último personaje que presente, recuerdo aprenderme la obra de enrique Buenaventura LA MAESTRA y nunca haber podido presentarla.
Quisiera recordar las cosas buenas, porque son poquitas y si no las reconozco ahora de pronto se pierden en mis boletines con todas las materias perdidas, no he conocido a nadie más fuerte y valiente, nací en una familia desprovista de convicciones, sus principios, ninguno importante, 4 tíos alcohólicos maquillados de mecánicos, 3 tías complicadas y pretenciosas, ninguno criticado abiertamente, en cambio yo, finjo un valor grandioso de la lucha (pero cuál lucha si nunca me he leído un libro completo) y resistencia, y al menos le hago honor a mi nombre _valiente_, con agresividad y asertividad he sabido cuidar mi 'rareza' como la flor más apreciada de mi árbol.  De hecho, pienso que soy el sueño realizado de todos esos ancestros callados. No supe mantener la boca cerrada.
Aguantate- Orquesta Dicupe.
"Las llamadas 'Ovejas Negras' de la familia son, en realidad, buscadores natos de caminos de liberación para el árbol genealógico. Aquellos miembros del árbol que no se adaptan a las normas o tradiciones del Sistema Familiar, aquellos que desde pequeños buscaban constantemente revolucionar las creencias, yendo en contravía de los caminos marcados por las tradiciones familiares, aquellos criticados, juzgados e incluso rechazados, esos, por lo general, son los llamados a liberar el árbol de historias repetitivas que frustran a generaciones enteras.
Las 'Ovejas Negras', las que no se adaptan, las que gritan rebeldía, reparan, desintoxican y crean una nueva y florecida rama...Incontables deseos reprimidos, sueños no realizados, talentos frustrados de nuestros ancestros se manifiestan en su rebeldía buscando realizarse. El árbol genealógico, por inercia, querrá seguir manteniendo el curso castrador y tóxico de su tronco, lo cual hace de su tarea una labor difícil y conflictiva”
Yo, la oveja negra, Yo, Yo soy Maelo el incomprendido. Desde los 12 años recibiendo valeriana entendí que "Las convicciones son más peligrosos enemigos de la verdad que las mentiras.” Nietzsche A pesar de lo que se diga o crea respecto a mí, mi determinación y mi inagotable naturaleza soñadora, he peleado contra cada miembro del árbol, ganándome discusiones, ortiga, cachetadas y malas palabras, a fin de cuentas, nací para su mal genio. "La historia es indefendible. Hay que reaccionar respecto a ella con la inflexible abulia del cínico; o si no, ponerse del lado de todo el mundo, marchar con la turba de los rebeldes, de los asesinos y de los creyentes. La ingenuidad, el optimismo, la generosidad suelen encontrarse en los botánicos, los especialistas de ciencias puras o los exploradores, nunca en los políticos, los historiadores o los curas.” Emile Cioran.
“¿Serás buena en algo?, no hay ni curiosidad, ya hay muchos en la familia, lo importante es que estén bien alimentados. Ninguno de mis hijos salió ingeniero, no puedes ser como más normal. “
A los 14 años después de haberme salido del grupo de teatro por el Bullyng que recibía en mi colegio empecé a protagonizar el malestar familiar, me metía en problemas, perdía todas las materias en el colegio y me disgustaba estudiar.
Los15.
 

Me cansé de ser la mujer que miraba el mundo y se siente ausente en un conflicto que tal vez ella no logre superar, sin embargo, en mi existía la esperanza. Creí que las cosas podían cambiar, me lleno de angustia el mundo y me comprometí con su cambio. El pastel de The Beatles, la entrada con All you need is love, el viaje a Panamá, haberme cambiado de colegio, haberme graduado por ventanilla, haber jugado la tabla Ouija, cortarme el cabello. LOS 15
Cuarto Quinquenio, THALIANA
Se parte la vida en dos. Eres sol de mi vida, si tu no estas no valgo na´…
A los 16 años entre a la universidad a estudiar sociología, la carrera y su enfoque me gustaba pero el carácter privado de la institución me obligo a cambiarme, quede embarazada a los 16 años, decidí cambiarme de carrera tomando una mala decisión y entrando a Filosofía en la pedagógica en donde pensé que podría construir mi pensamiento y ser autosuficiente al momento de defender mis convicciones, una vez más me di cuenta de que estaba en el lugar equivocado, con una hija, 17 años y con una familia intransigente decidí quedarme en la carrera y esforzarme por no morir en el intento, nunca he sido tan buena en lo que hago, no se leer, mucho menos escribir, no me acuerdo de los filósofos ni mucho menos de lo que decían, no me acuerdo de sus épocas ni del movimiento que primaba en ellas, no sé si era Platón u otro el que postulo tal cosa, la depresión se me subía a la cabeza y ya no sabía si planear como fugarme de la casa, si comprarme una maquina de coser o si quedarme toda la tarde acostada con Thaliana en la Hamaca.
Quise luchar por una vida tranquila porque sabía que Thaliana solo me tenía a mí y tenía que ver en su madre una persona completa. Ser determinada, muy capaz y fuerte, necia, de genio explosivo nunca fue suficiente, me hice eternamente comprometida y enterrada, difícil, bien difícil. Valentina será que solo es una mujer joven, hija, hermana y madre sola, que se caracteriza por ser una persona valiente, critica, con un pensamiento contextualizado, le gusta ver telenovelas, se entretiene siendo creativa, le gusta que los demás se fijen en sus acciones, cuenta con una habilidad comunicativa exacerbada, es graciosa, cómica, le gusta hacer los gestos de los demás, se la pasa imitando al otro, y hay que poner atención porque en esas situaciones suelta las peores verdades, le interesa ayudar a quien lo necesita, es persistente, carismática, compulsiva, en ocasiones se extralimita contra las normas culturales, se interesa por tener sueños y metas aunque en ocasiones sean fantasiosas e irreales, probablemente así sea todo el tiempo, cuenta con aptitudes para el arte, nunca dejó de corazón el teatro ni el papel de La maestra, le gusta sentirse valorada e importante y raramente se siente así. Dominante y reflexiva respecto del ser social, empática, cariñosa, risueña, amorosa, un poco conflictiva, le gustan las tormentas, pero siempre busca un paraguas, mujer dinámica, que analiza las cosas, que no traga entero, que da todo por la hija, que no le importa si se acostumbra al canto o se le caen los cachetes, si le da mal de ojo y se descuaja, que la cuida creyendo que hay que hacerlo diferente, la oveja negra, el patito feo, el cisne negro, la contraposición familiar, el antivalor. Como todos, un buen muerto.
En el 2019 intenté cambiar el enfoque de la universidad en mi vida e inscribí materias de otras facultades para liberarme de lo abrumador que implicaba estudiar algo que no me gustaba ni me apasiona, en un lugar en donde se decía respetar al pensamiento pero callamos a la derecha, en donde todos amamos la educación pero nadie estudia, en donde los profesores nos enseñan a educar pero nosotros no sabemos nada, ni somos sujetos epistémicos, ni del conocimiento ni nada de eso, media universidad está en la camilo fumando y otros medios de la universidad estamos en la casa confundidos medio leyendo un texto para la reseña y el ensayo para luego olvidarnos de todo y pasar las vacaciones, o, el paro, sin coger un libro, leyendo el horóscopo, y haciendo el mandado. Y así fue Valentina, no escribía tan bonito, no leía tan bien, no entendía nada, no logró ser la ingeniera o la enfermera, no salió del país ni se casó con un extranjero, no se dejó crecer el cabello como las primas, no fue tan brillante, ni tolerante, ni políticamente correcta, su ropa no le luce tan bien y su cuerpo no creció con las curvas que se esperaban. Lo único que le espera no es un final feliz.
Epitafio de mi vida. La Muerte y el Blues

Con mi línea de libertad, como epitafio decidí describir la muerte.
Once de la noche;
Realmente no sé lo que sucedió, quizá fue una inyección de perfume morado en las venas o si se explotó el sonido del reloj con su alarma impetuosa dentro de su cabeza, no sé, no lo sé, o si se estrelló contra una de esas luces borrosas y distorsionadas que sonreían a través de esa canción, Soothe me baby, soothe me, Soothe me with your kindness, Though you know your powerful loving is soothing to me, one more time, más aquel sonido, aquellas  voces de camino fueron la marcha funebre que la bendijo mientras partía, que mejor que eso, oscilaban en el aire las llantas cuándo todo estaba de cabeza, Lo único que recuerdo son las luces de la noche de la ciudad iluminada, esa noche, el olor del pasto espeso cerca al final de la carretera y una canción de Sam & Dave disolviéndose entre el ruido, el olor del pasto, el miedo, en el fondo de las luces, en la lluvia, un dibujo en el espejo de una niña que bailaba y yo le cantaba “Soothe me Baby, soothe me".
Sonaba la media noche. Parecía impacientarse, la boca le sabía a trago barato mezclándose con sangre, el teléfono estaba sonando, alguna alarma, a esta hora debes volver a casa, ya no volveré a casa, una ambulancia llegaba, había mucho ruido, dos hombres a través de una puerta blanca y de nuevo alguien que le decía "oye tranquilo" sentía preocupación, oye, doce de la noche, mucha heroína, mucho alcohol, mucha tristeza, quédese tranquilo, relájese, y empezó de nuevo.
Vamos a terminar la noche, dijo, piense en un cielo azul, y ahí estaba ella con su voz de despedida, Nina cantando y diciendo: tranquilo, Birds flying high you know how I feel, Sun in the sky you know how I feel, Reeds driftin' on by you know how I feel, You know how I feel, sabes cómo me siento, se cómo te sientes Nina, claro que lo sé, pero sígueme diciendo ¡Tranquilo!.
Estoy de acuerdo contigo con que ni la muerte puede arrebatarnos esos gestos naturales que van más allá y nos hacen ver como un muñeco de trapo alumbrando sus costuras con el sonido de la sirena, Simplemente ahí estaba, moviéndose con afanes, recordó ese libro que leían cuando era pequeño "cuando ya vas tarde, no es necesario correr, ahora solo es necesario llegar" sabía que terminaría, en algún sitio tendrán que dejarlo, no importa si hace frío, no interesa el comportamiento de mis pieles mientras atravieso ese mismo mar de luces que ha acompañado toda esta travesía, solo quiero seguir escuchando, ahora me sabe la sangre amarga, empiezo a discutir la calidad de ese trago barato que se desvanece en mi boca junto con Can you see the tears roll down the street,The sky is crying, pero nunca pudo darle la bienvenida al misterioso Gary Bb Coleman pues cuando su voz llegó el ya no estaba.
Creo que el trayecto se sentía como parte de una película, un poco de luces revueltas con voces bonitas, con las carreteras dilatadas permitiendo llegar rápido a la muerte, deberían llevarlo a una cascada o a un prostíbulo mientras muere, para que vea manos finas y poesía con olor a sangre con perfume de rosas, yo no sé, si esta mareado o enloquecido, pero definitivamente ese perfume que sabía a doce de la noche, le resaltaba con sus ojos apagados, moribundos y esa canción desesperada come together, déjate escuchar preciosa antes de que me muera.
Le dijo al doctor que le parecía haberlo visto, debe ser en uno de esos buses que huelen a cansancio y sudor, que tal, tal vez lo había visto en alguna guerra matando soldados, tal vez lo había visto en algún ascensor.
Falsa alarma, la muerte tiene cara de cantar Get back, la muerte tiene olor a lluvia, a ir rápido atrapando al mundo que se estaba diluyendo vertiginosamente en el reflejo de las luces.
Siempre había querido una muerte así, violenta, con la sonrisa de la luna mirándome ir de un lado a otro, una muerte nocturna llena de luces, y en una ambulancia con puertas blancas y recuerdos del parto.
Pero de pronto quería sentir un beso en la mitad de mi boca ensangrentada con vidrios de una botella de trago barato. Claro, La sirena de la ambulancia no suena como la sirena de mis sueños, una sirena encantada no debería ir rompiendo el aliento caliente de la noche.
La vida era triste, no tenía ningún sentido, la vida ese día estaba conversando con la muerte acerca de esa línea descompuesta que los separaba y ese trago barato se mezclaba con esas últimas canciones que sonaban escandalosas.
Una noche en la que soy hoja seca. Atravesando el silencio, cuando nació había casi el mismo ruido, casi el mismo silencio, los mismos nervios, las mismas miradas, el mismo olor a gasolina todo el camino, la emoción dolorosa, estaba retornando, y se estaba dando cuenta que lucían iguales las luces y la carretera, había muerto y dejaba la vida como si nunca la hubiese vivido, nada parecía haberse alterado.
El cuerpo. La noche. Los vidrios rotos que permanecían en mi boca y cantaban conmigo "Don't worry about me baby.." Si, de lo que quisiera hablar el día de mi muerte sería de grupos de rock, un poco de Jimi Hendrix, su líquido vital se revuelve con el trago barato, con la voz humeante que le encantaba degustar, si Mighty Sam McClain, ahora le escucha y tiene sed, quiere escuchar y escuchar hasta que se derritan sus pieles quemadas por la sangre caliente que brota alrededor de ellas.
Es la madrugada y el reloj vuelve a salpicar escupiendo sus sonidos detestables que destrozan las cabezas, siempre decía que era incendiario y que replicaba por cada cosa, hoy muere gritando porque no quiere escuchar R.E.M, las puertas blancas están vacías, y  tendrá que ahogarse en esta pena con su propia sangre, tiene sed, se disgusta por el sabor barato de ese trago, extraña el olor del perfume morado, con ese mismo se hubiera envenenado, extraña su voz cansada cantando La vie en rose con su cuerpo abatido ofreciéndole el calor de su magia opacada por su característico cansancio.
Me voy para siempre- Orquesta Dicupe.

viernes, 17 de julio de 2020

Autobiografía ficcionalizda de ¿Juan Pablo?


Juan Pablo Villamil Botero

“Majestuoso y sereno se desliza por la superficie del lago con su largo y blanquísimo cuello alzado hacia el cielo, pero con las patas remueve el fango del fondo y enturbia el agua. Ningún animal simboliza nuestra melancolía mejor que el cisne, un ave que fascina por su dignidad y por la elegancia de sus movimientos, pero también impone respeto cuando bate sus enormes alas y eleva el cuerpo por encima del agua” (Hermensen, 2019).


 Zwaan bedreigde (Jan Asselijn)

Primer quinquenio: "cambalache"


No. “Cambalache” no me trae recuerdos, más pocos de mi padre al oírlo. Y no, tampoco soy conocedor de la música que poco a poco parece estarse dando más para los “intelectuales”. Entonces, usted, tiene la posibilidad de seguir leyendo esta descripción u omitirla; no encontrará gran grado de profundidad en estas letras. ¿Qué haría un niño de cinco años para que Gardel le sea significativo? Aún no estoy seguro. ¿Por qué? Por el hecho más natural que hay: no lo recuerdo. Pensar en mi infancia no es triste ni alegre, es más bien un limbo; observar un rastro de llantas quemadas en el asfalto, pero no saber qué carajos sucedió. En consecuencia, solo puedo juzgar hechos: hecho nací en 1997; hecho, crecí aterrado del mundo; hecho, todo parece seguir igual; hecho, el mundo fue y será una porquería.

Segundo quinquenio: Parque el Túnal

“Allí estuvo el papa Juan Pablo II”. Juan Pablo como yo, o más bien como él. La primera vez que pise ese parque fue para elevar cometa; no pude. La segunda vez fue para darle la vuelta entera; no pude. La tercera para jugar fútbol; ahí masomenos. Claro, luego me inscribí a clases de fútbol; ¡era muy malo! Pero cada vez que olía el pasto cerca, los arboles gigantescos y el sonido de gente contenta me alegraba el alma. Era tan fácil llegar e igual me iba en bicicleta, sólo para llegar más rápido. Qué viento, qué libertad… En su momento era la felicidad ahora es la nostalgia. Este lugar me vio crecer, no día a día como un padre, año a año. Hasta el día de hoy asisto mínimo una vez por año (espero que este no sea la excpeción). Tal vez es mi famoso “lugar feliz” esa parte más escondida que nadie conocer debajo de árboles monstruosos. Juegos de beisbol, fútbol, baloncesto y hasta patinaje, no es una publicidad, pero sinceramente tiene de todo. Y claro, lo más importante, la Biblioteca queda dentro de sí, nada tan romántico como irse de la mano con alguien a pedir un libro y luego leerlo en medio de pasto... Y de niños gritones. Joder, extraño mucho el sol.

Tercer quinquenio: Las flores del mal

Y bueno, esta colección de poemas marcó mucho mi vida, fue un punto de inflexión para mis

intereses personales, tendría unos 13 o 14 años cuando mi hermano me ofreció una edición de la UNAL de este libro. Lo tomé pensando que sería mucho más fácil de leer que un libro extenso para una clase de español, puesto que el libro no superaba las 100 páginas. Mis intereses hasta ese momento se limitaban al de un pequeño que creció con intereses de computo y poco más, un poco ñoño la verdad, pero al leer las flores del mal todo se desnivelo. El poema “los siete ancianos” ha sido de los pocos escritos que me han hecho acelerar el corazón, fue un sentimiento único que sólo he podido igualar con el de dar un primer beso. De allí, y tras averiguar un poco más sobre los poetas malditos quedé encantado con la literatura, sobre todo aquella que me inspirara belleza y a la vez una desazón. Tal vez de allí mi penosa atracción por la filosofía existencialista. Lo cierto es que movió mis emociones más profundas, supongo que cumplió su trabajo el poema. Mentiría descaradamente si digo que es mi libro favorito o que soy todo un conocedor del tema, y a decir verdad tampoco es el autor que ocupa mis estantes, pero realmente fue significativo para mi personalidad hasta el día de hoy. Alguna vez un hombre que no me cae bien me dijo que la poesía debería ser como un puñetazo en el rostro, no podría describir mejor este hito en mi vida; un golpe directo en mí.

Cuarto quinquenio: Anima

Los libros siguen en el mismo sitio, sin leerlos. Las obras por escribir, que esperen. Estoy sin aliento. Las colillas amontonadas. El café frío. Las copas sin ron. La soledad en todas partes, y en el alma.

(…).

No pasa nada, mi amor. Sobre la terraza vuela un helicóptero, pero no estoy seguro. Puede ser una mosca. Sólo el reloj me habla de este minuto de la eternidad en que tu párpado se cierra y la tierra desaparece. Sucedía cuando te besaba y éramos felices. Tal vez ahora seas feliz en otra parte, sin mí. ¿O eres infeliz? Entonces, ¿qué hacer para seguir viviendo?

En lugar del revólver voy a la tienda de la esquina y me compro un almanaque Bristol con una copia de Modigliani que se te parece, como quien compra una libra de sal para la sopa.

Te cuelgo de la pared y me duermo mirándote” (Gonzalo Arango)

Vaya épocas románticas, eh. Supongo que en algún punto todos cargamos con ese lastre, a algunos los avergüenza más a otro menos, en lo personal, me avergüenza mucho más. Nunca voy a olvidar una escena que observe riéndome en un parque: una pareja joven besándose en el pasto y a su alrededor restos de basura asquerosa. ¿Gracioso o metafórico? El hecho es que ellos se veían felices, tal vez yo también me veía feliz. No lo sé. Valoro mucho esa etapa ferviente y aquella persona que me lo mostró. Esta etapa represento apertura, el mundo me recibe con brazos abiertos y me abraza con calidez. Calidez que hace que tenga reminiscencias, que recuerde: ¿cómo hablar de ti mismo sin recuerdos?  

Quinto quinquenio: Nieve

Claramente, no podía faltar el cliché de clichés; el día en que conocí la nieve. Es casi tan cliché como la luna en “poemas”. Pero claro, recuerdo sobre todo lo que me produjo al verla por primera vez: era blanca, muy blanca, como una hoja de papel. Aunque, sinceramente, lo que más me sorprendió fue lo cálida que era, carajo no era tan fría como lo imaginaba, sudaba como res dentro de ese traje de nieve. Ah bueno, también estuve esquiando por allá, divertido, pero muy rápido pues llegamos tarde, una pena. Ese día descubrí que era bueno para algún deporte, al menos innatamente.
No puedo dejar de pensar en qué hubiera pasado si aquí nevase o si la nieve fuera lo común. ¿Acaso la tierra seca se nos haría exótica y romántica?

Epitafio en vida: " Quand partons-nous pour le bonheur?"

Crónica, los rasguños son tinta:

Por: Juan Pablo Villamil Botero.  En: crónicas para decepcionados.

 

Hay tres rasguños sobre mi pared, uno al lado del otro comparte la paradójica existencia de vivir producto del desarraigo. Las estrellas iluminan los poros de una piel rota, el corazón late al son de los tamborileros, el asesinato continúo de células cárnicas sepultadas en el borde de las uñas. En el índice descansa la manta clavicular, en el anular reposa en sus aposentos las cobijas mamarias, en el corazón fenece la esperanza de llegar a él.

Al tiempo, la izquierda coquetea con la espina dorsal, perfila las inquietudes de la piel que resguarda el sudor.

Allí, en la flexibilidad cárnica, en la excavada y rebuscada posibilidad de ser hojas multicolores, busco versarte, escribirte, mutilarte en mensajes.

Antes de empezar, se desenmascara lo epifanía, se derrumban las falaces profecías dionisiacas, la nada más grande del mundo se revela. Un golpe en la nariz cargado de sinceridad noquea el rostro de las pasiones. Somos infelices.

Así, imprimo sobre tu piel a modo de venganza una frase leída en un libro empolvado y originaria de la lengua nasal: Quand partons-nous pour le bonheur?



Autobiografía Ficcionalizada de Jeison Montero

Autobiografía Ficcionalizada de Jeison Montero

El Espejo.


Autor. Jeison Montero Bermúdez

Primer Quinquenio: “Busca lo más vital”

Aunque sea difícil recordar esa canción, que cuando pequeño cantaba con gran emoción, hoy llegan a mi mente los momentos vividos de aquel entonces, que aunque no suenen claros y sean borrosos, creo que siempre estarán presentes. De pequeño no me he preocupado por buscar lo más vital,   pues quizás sin esforzarme creía que las cosas llegaban sin mayor esfuerzo o cosa semejante, pues de la naturaleza he recibido la mayor parte, y aunque en mis recuerdos está el preocuparme por cosas que hoy ya no valen la pena, es eso lo que me ha hecho dejar de ser el niño que gustaba  con soñar, dejarse llevar por lo que la vida pueda disponer sin mayor preocupación, aunque sé que eso hoy lo podre encontrar.

Segundo Quinquenio: El lugar de mis recuerdos.


Parecía poco el tiempo que compartía con los míos en este lugar, era ese momento de la vida en donde no existe la preocupación por lo demás, solo un espacio de aquel entonces me brindaba tanta seguridad. Era la casa donde crecí, donde di mis primeros pasos y aprendí lo difícil que era vivir, un lugar que llena de emociones, de recuerdos, de momentos no solo materiales, era la conexión con la tierra, el canto de las aves, el sonido de los árboles en la noche, y el susurro de los grillos a media tarde, ese es el lugar de mi infancia, un lugar en la memoria que aún queda guardado, un lugar que aunque poco frecuento es mi hogar, el lugar donde también me gustaría pasar los últimos años de mi vida, un lugar en el recuerdo que me hace sentir y saber quién soy y de donde vengo.

 

 Tercer Quinquenio: “Un compañero”



 

“Él es mi mejor amigo, pues desde que tengo memoria. Es valiente, como todo buen vaquero, listo y gentil. Pero, lo que hace especial a Woody es que jamás te va a abandonar… ¡jamás! El estará contigo pase lo que pase”

Quizá es uno de los pocos objetos que aún conservo desde mi infancia, pues él  “mi compañero” como así le llamo, me ha hecho recordar los momentos más difíciles de mi niñez; partir de un lugar a otro, el vivir en soledad por largos periodos de mi vida, y ser testigo de buenos y malos momentos. Creo que existen objetos que se vuelven parte de uno, que aunque no tengan vida, han vivido y han sufrido al igual que uno. Son los testigos de momentos que cruciales que conforman a la persona hoy en día.

 




Cuarto Quinquenio: Como mi hijo


Desde antes de nacer se había convertido en la pieza fundamental de mi vida, con su llegada inesperada volvió a unir una familia que se encontraba alejada de sí misma. Es de poco creer como una persona se convierte en lo más valioso para muchos, su inocencia y su belleza traen confianza y serenidad. No es fácil decir que al inicio de su vida todo es de lo mejor, la adaptación a un ser tan indefenso y las nuevas costumbres que esto nos traerían, son las herramientas vitales para poco a poco llegar a comprenderle en sus ratos de llano, hambre y desespero. Él, con el tiempo también me ha vuelto a recordar lo que es ser niño, ser frágil e inocente, vivir sin preocupación y dar gran importancia a la imaginación. 

Es la misma vida quien nos regala seres maravillosos, que aunque no siempre aprendamos a comprender y valorar, sabemos que están ahí presentes, son parte fundamental de nuestra vida y aun que poco se los digamos, estamos dispuestos a dar su vida por ellos.



Quinto Quinquenio: Una pandemia   

Han sido días difíciles, por los cuales muchos hemos tenido que lidiar con la depresión, la angustia y mucha ansiedad. Un momento que pocos se llegaron a imaginar, pues a esta edad en la vida no se goza de una completa libertad, no me encuentro en las calles, o en fiestas como quisiera estar, pues quien me aísla de la vida es un virus que ha cobrado no solo la libertad. Son muchos los momentos que llegan a la memoria en medio de la soledad, entre tantas cosas por hacer, y poco tiempo para  nosotros, este momento para muchos que es catastrófico parece consumirnos, devorarnos de a pocos, un momento sin salida que nos quita incluso a nosotros mismos de la vida.

Epitafio en vida: “epístola mortal”





17/07/2020